El senador Gerardo Fernández Noroña confirma que viajó en Business Class con “dinero propio”, pero evita precisar cifras y detalles clave sobre el financiamiento del viaje.

CDMX - La transparencia es un concepto flexible para el senador Gerardo Fernández Noroña, quien, tras su viaje a Francia para participar en una conferencia de parlamentarios, ha optado por una estrategia de explicaciones a medias. Aunque aseguró que la Cámara Alta solo le cubrió el equivalente a un boleto en clase turista —unos 33 mil pesos— y que él mismo pagó la diferencia para volar en Business Class, omitió detallar cuánto dinero recibió en total y cuáles fueron los viáticos suministrados por el Senado.

Su retorno de Europa estuvo marcado por una narrativa en la que intentó ensalzar su participación, pero que dejó sin respuesta las interrogantes clave: ¿Por qué viajar en una clase superior si el Senado solo aprobó un monto determinado? ¿Por qué no transparentar el gasto total?

En un intento por sofocar las críticas, el senador difundió un video en el que destacó su desempeño en la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamento en Estrasburgo, asegurando que su intervención fue relevante. “Mi visita a Europa fue muy exitosa”, proclamó, atribuyéndose un reconocimiento que nadie especificó ni respaldó con evidencias.

Sobre su tiempo de palabra en la conferencia, Noroña se aferró a puntualizar que su participación fue de 5.51 minutos, como si la duración fuera sinónimo de impacto. “Puedes tardarte más, hubo alguno que hasta ocho minutos se tardó”, mencionó, en un comentario irrelevante que no explica la sustancia de su discurso ni su repercusión real en el evento.

En lugar de brindar una rendición de cuentas clara y precisa, Fernández Noroña ha optado por la retórica autocomplaciente. Su viaje, financiado parcialmente con recursos públicos, sigue rodeado de dudas que no ha querido disipar . Mientras los ciudadanos exigen transparencia, algunos legisladores prefieren escudarse en discursos vacíos para justificar sus privilegios.