La empresa Honda desmintió un supuesto reclutamiento masivo en su planta de Celaya, lo que encendió las alarmas sobre una posible estrategia de reclutamiento forzado por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Celaya, Gto.- La difusión de anuncios promoviendo contrataciones masivas en la armadora Honda, en Celaya, Guanajuato, fue rápidamente desmentida por la empresa. Sin embargo, la alerta ya se había encendido: esta táctica coincide con el modus operandi del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que ha utilizado falsas ofertas de empleo para captar jóvenes y forzarlos a integrarse a sus filas.

Este tipo de engaños son una estrategia recurrente de grupos criminales. En Celaya, la situación es aún más crítica, ya que la ciudad es un punto clave en la disputa territorial entre el CJNG y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), dos de las organizaciones criminales más violentas de Guanajuato.

El caso de Celaya es notorio porque hay presencia del Cártel de Jalisco Nueva Generación en ese municipio, y el cártel dominante es el de Santa Rosa de Lima. No ha podido Jalisco apoderarse de esa ciudad y se encuentran en disputa ambos grupos criminales.

El CJNG busca adelantarse en el reclutamiento de jóvenes en la región para contrarrestar al CSRL. A diferencia del CJNG, el CSRL no recurre al reclutamiento forzado, sino que ofrece incentivos económicos y aprovecha su red de contactos en comunidades marginadas para atraer nuevos miembros.

Las estrategias de captación incluyen la difusión de folletos, carteles y mensajes en grupos de WhatsApp, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad económica. En muchos casos, cuando los jóvenes descubren el engaño, ya es demasiado tarde para escapar.

“Es el mismo modus operandi. Se hace una convocatoria con anuncios en medios, se cita a jóvenes mayores de 18 años en una terminal de autobuses y de ahí se los llevan. Ese es precisamente el esquema de reclutamiento forzado del Cártel Jalisco”, advirten el analista.

En algunos casos, los anuncios falsos solicitan jóvenes con experiencia en seguridad, expolicías o exmilitares, quienes al final terminan atrapados en las redes del crimen organizado. Un caso emblemático fue el de Teuchitlán, Jalisco, donde se evidenció este mecanismo de captación.

Ante este panorama, especialistas señalan la urgencia de una reforma en el Código Penal, ya sea a nivel estatal o nacional, para tipificar el reclutamiento forzado como delito y aplicar sanciones ejemplares a quienes lo practiquen.